En un frente unido, los principales gremios del sector lácteo y ganadero de Panamá se pronunciaron para aclarar ante la opinión pública la realidad detrás de las recientes compras estatales de productos lácteos por parte del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA).
Los líderes del sector destacaron que estas acciones no representan un beneficio particular ni un acto improvisado, sino un mecanismo vital de política pública para estabilizar la sobreproducción estacional, proteger la economía rural y asegurar alimentos de calidad a precios accesibles para la población.

La rueda de prensa contó con la participación de los principales líderes sector productor de lácteos nacionales: Directivo de la Asociación de Productores de Leche de Provincias Centrales (Aplepc) y Presidente de la Cadena Agroalimentaria de La Leche,Virgilio Martinez, Presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), Paulino Vásquez, Presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ProLeche), Ricardo Perez, Presidente de la Asociación Nacional de Procesadores de Leche (Anaprole), Giovana Delgado, Secretaria de la Asociación de Procesadores de Quesos y Lácteos de Panamá (Aproquelpa), quienes detallaron el impacto de estos programas frente a las duras condiciones climáticas y económicas que atraviesa el campo
Un programa que responde a una necesidad recurrente del sector
Gerardo González, Presidente de la Cadena Agroalimentaria de la Leche, aclaró la raíz de la solicitud de compra, explicando que no se trató de una decisión de última hora sino de una gestión previsora ante el pico de producción impulsado por la época lluviosa, que genera excedentes de Leche Grado C.
“Este proceso no fue impulsado a última hora. Desde los meses de marzo y mayo venimos conversando con las autoridades, previendo el aumento estacional y buscando una solución que estabilice la oferta y la demanda sin afectar al productor primario”, afirmó González.
Anagan pide acercar a las autoridades a la realidad del campo
Virgilio Martínez, Presidente de ANAGAN, enfatizó cómo estos programas permean de manera directa en la economía de subsistencia del productor primario. Lanzó una invitación abierta a todas las autoridades para que visiten las zonas productivas y entiendan la magnitud del trabajo rural.
“Esto es una ayuda real para todos, no solamente para los productores, sino también para los consumidores. Necesitamos que las autoridades conozcan de verdad la situación que se vive en el interior, el sacrificio que hacen los productores por llevar el sustento a su familia y asegurar la alimentación de toda la familia panameña”, destacó Martínez.
Productores advierten sobre el impacto económico y social
Paulino Vásquez, Presidente de PROLECHE, ilustró la grave situación social que enfrenta el interior, donde 2,400 de los 2,700 productores de Leche Grado C del país se concentran en la región de Azuero.
Estas zonas han sido duramente golpeadas por el fenómeno de El Niño, lluvias extremas y sismos.
“Hoy día los productores de leche Grado C estamos pasando mucho trabajo. Cancelar estos programas sería un golpe económico directo para más de 15,000 personas e indirecto para otras 60,000. El campo está alimentando al país y no podemos perder ni un solo incentivo”, advirtió categóricamente Vásquez.
Anaprole: Los programas deben entenderse como política pública agroalimentaria
Ricardo Pérez, Presidente de ANAPROLE, señaló que las compras estatales son herramientas estratégicas utilizadas mundialmente y que, además de sostener al productor frente a la creciente ola de importaciones, permiten al consumidor acceder a quesos frescos nacionales con un ahorro de hasta el 35%.
“Las compras estatales de derivados lácteos no deben interpretarse como un beneficio particular de las industrias frente al Estado, sino como una herramienta estratégica de política pública. El beneficio de estas compras alcanza a toda la cadena de valor nacional”, puntualizó Pérez.
Aproquelpa destaca su papel en la compra de leche nacional
Giovana Delgado, Secretaria de APROQUELPA, detalló que la industria ha comprado más de 23.7 millones de litros de Leche Grado C en lo que va del año (70% de la producción nacional).
Explicó que si el IMA no adquiere los productos lácteos perecederos en tiempos de sobreproducción, las plantas se quedan sin capacidad de recibir la leche fluida de los pequeños productores.
“Las plantas procesadoras somos el puente directo entre el esfuerzo del productor y la mesa del consumidor. Tenemos la responsabilidad histórica de ayudar al ganadero; si no contáramos con este mecanismo, esa leche excedente terminaría botándose en los ríos y quebradas, dejando sin ingresos a las familias del campo”, explicó Delgado.
Los gremios piden continuidad y reglas claras
Como conclusión, los líderes gremiales solicitaron al Gobierno Nacional que garantice la continuidad de estos programas. Instaron a fortalecer el marco legal de la Leche Grado C para brindar sostenibilidad a las políticas de estado, reiterando que el sector lácteo nacional es pilar indiscutible de la soberanía alimentaria panameña.
Llamado al HD. Betseray Richards para aclarar la situación
Finalmente, los gremios anunciaron que, tras culminar sus declaraciones, se dirigirían a la Asamblea Nacional para sostener una reunión programada a la 1:00 p.m. con el Honorable Diputado Betseray Richards. Sin embargo, previa la rueda de prensa, se recibió la cancelación de la reunión alegando conflicto de agendas.
El propósito del encuentro era aclarar frontalmente los recientes señalamientos del diputado en redes sociales, los cuales, según el gremio, surgieron de una evidente falta de información y de una mala interpretación del origen de las partidas presupuestarias.
Los productores expresaron su disposición al diálogo para mostrarle la realidad del campo y solicitaron que, tras comprender el daño que causa la desinformación a un sector tan vulnerable, se extienda una disculpa pública tanto a los productores como a la ciudadanía panameña.

