En el año en que el pueblo Guna conmemora 101 años de la Revolución Dule, el Congreso General Guna escribió una página histórica con la aprobación de la hoja de ruta para la consulta previa, libre e informada sobre el Proyecto de Interconexión Eléctrica Colombia-Panamá.
Es la primera vez que el Congreso autoriza formalmente una consulta con sus comunidades sobre el proyecto. La Resolución No. 2, adoptada por consenso en la sesión ordinaria celebrada del 21 al 26 de octubre en la comunidad de Dadnaggwedubbir, faculta a la comisión designada por el Congreso para iniciar y ejecutar el proceso según las fases, metodologías y procedimientos que el propio pueblo Guna definió conforme a su normativa.
La resolución está firmada por los Sagladummad Adriano Pérez, Lorenzo González y Celio De León, y por el Siggwi Kisabel Núñez.
“Esta hoja de ruta nace de las propias normas del pueblo Guna y responde a su forma de tomar decisiones. A la Secretaría le corresponde acompañar el proceso con información clara, con respeto a sus tiempos y a su autonomía”, afirmó el Secretario Nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez J.

“Este paso es el resultado del respeto mutuo entre las autoridades nacionales y las tradicionales. Así llegamos hasta aquí y así vamos a seguir trabajando”, agregó.
La decisión deja atrás años de distancia entre el proyecto y el pueblo Guna. La interconexión fue suspendida en 2012.
En 2015 el Congreso General negó al Gobierno la ruta de la línea y, aunque en diciembre de 2018 las autoridades tradicionales autorizaron estudios, el entendimiento no prosperó. En marzo de 2023, mediante la Resolución No. 1, el Congreso rechazó el Estudio de Impacto Ambiental y el proyecto. En julio de 2025, la Junta Ejecutiva se apartó públicamente de los acercamientos del Gobierno.
El cambio comenzó en marzo de 2026, cuando el Congreso, reunido en asamblea extraordinaria en Assudub, derogó la Resolución No. 1 de 2023 con la que había rechazado el proyecto. En junio, durante su sesión ordinaria en Dubwala, creó una comisión propia encargada de elaborar la hoja de ruta de la consulta. Es esa hoja de ruta la que el Congreso acaba de aprobar.
El acercamiento fue conducido por la Secretaría Nacional de Energía, que desde octubre de 2025 mantiene un diálogo directo con las autoridades tradicionales de la comarca y coordina la Mesa Interinstitucional del proyecto, que reúne a catorce entidades del Estado.
Con esta decisión, Gunayala se suma a Wargandí, que ya abrió su proceso de consentimiento previo, libre e informado. De los tres territorios indígenas vinculados al proyecto en Panamá, dos tienen hoy la consulta en marcha.
La Interconexión Eléctrica Colombia-Panamá unirá por primera vez los sistemas eléctricos de Centroamérica y Suramérica mediante una línea de alta tensión de cerca de 500 kilómetros, con un tramo submarino por el Caribe y una capacidad inicial de 400 megavatios. El proyecto forma parte del Corredor Ambiental Sostenible, que integra infraestructura vial, electrificación rural e interconexión.

