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Aprender no depende de cuatro paredes

Marlen Pérez- profesora de español y periodista

Cuando una emergencia suspende las clases, la escuela enfrenta una pregunta decisiva: ¿cómo enseñar cuando el aula deja de estar disponible? La fuerza mayor exige proteger a la comunidad, mantener el vínculo pedagógico y seleccionar aprendizajes esenciales.

En Panamá, después del sismo del 9 de octubre de 2026, varias regiones aún no han reactivado completamente las clases por daños estructurales y falta de certificaciones técnicas. MEDUCA reportó 35 centros que tendrían que reconstruirse, especialmente en Herrera, Veraguas, Los Santos, Coclé y Chiriquí. Se analizan módulos, educación virtual y escuelas cercanas para completar los días pendientes del calendario escolar.

Flexibilidad para seguir aprendiendo

El currículo por competencias de MEDUCA concibe al estudiante como constructor de su aprendizaje y al docente como mediador. Promueve metodologías activas y adecuaciones según cada comunidad. En una emergencia, esto significa priorizar y contextualizar.

En Español no es necesario enviar decenas de ejercicios de gramática, literatura e historia. Es más valioso proponer experiencias integradoras como: leer una noticia confiable, identificar sus fuentes, escribir una crónica familiar, entrevistar a un adulto sobre una emergencia o producir un mensaje de prevención. Estas actividades fortalecen la lectura crítica, la escritura, la argumentación y la participación ciudadana.

Menos tareas, más evidencias

El enfoque por competencias no elimina los contenidos, sino pregunta para qué se enseñan y cómo se aplican. Una competencia comunicativa se demuestra al organizar ideas, argumentar con información verificable y adaptar el lenguaje al contexto.

Durante la suspensión, el docente puede solicitar un portafolio breve, una crónica, un audio o un comentario crítico. MEDUCA propone evaluar productos y desempeños mediante criterios claros. Una rúbrica puede valorar comprensión, claridad, fuentes, organización y reflexión, considerando las condiciones familiares.

El docente como puente

La paralización exige que el docente coordine con la dirección, se comunique con las familias y cuide el bienestar emocional de sus estudiantes. Para responder, puede formular tres preguntas claves:  ¿qué aprendizaje no puede postergarse?, ¿qué actividad permite integrarlo?, ¿qué evidencia demostrará que fue alcanzado?

El Plan Estratégico de Educación de MEDUCA 2025-2029 prioriza metodologías activas, competencias digitales y redes educativas. Compartir recursos reduce la improvisación. También deben establecerse acuerdos para estudiar temporalmente en otros planteles sin perder el contacto docente.

Seguridad y continuidad

La flexibilidad pedagógica debe vincularse con la gestión del riesgo. SINAPROC recomienda analizar amenazas, evaluar recursos, organizar apoyos y practicar simulacros. La Ley 38 de 2014 establece la enseñanza obligatoria de la Educación Ambiental y la Gestión Integral de Riesgo de Desastres como eje transversal, bajo la supervisión de MEDUCA.

La emergencia deja una lección que debemos tener clara porque cubrir el programa no garantiza aprendizaje y una escuela flexible no rebaja sus expectativas; más bien modifica los caminos para alcanzarlas. Cuando las aulas se detienen, leer, escribir, investigar y conversar también son formas de continuar aprendiendo y sostener la esperanza de la comunidad educativa.

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