La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) rinde homenaje a las víctimas del lamentable accidente ocurrido el 23 de octubre de 2006, honrando la memoria de quienes perdieron la vida y reconociendo la fortaleza de quienes sobrevivieron a esta tragedia que marcó para siempre la historia de nuestro país.
En la actualidad, para prevenir nuevos hechos que enluten a las familias panameñas, la ATTT mantiene de forma permanente sus operativos de fiscalización y verificación vehicular en puntos estratégicos y sensitivos a lo largo del país.

En estas inspecciones también se verifica que cada unidad del transporte público cumpla con las normas de seguridad vigentes, incluyendo la revisión de más de 3,000 busitos colegiales.
Durante estas jornadas de fiscalización, la institución identificó las tres infracciones más recurrentes. Las cifras registradas en los primeros ocho meses de 2026 reflejan la imposición de 17,619 boletas por vehículos mal estacionados, 16,354 por desatender las señales de tránsito y 3,888 por obstrucción del libre tránsito.
Asimismo, la institución atiende de manera prioritaria las denuncias de los usuarios sobre conductores que no cumplen con los reglamentos, visibilizando estas acciones a través de nuestras publicaciones denominadas ATTT en Acción.
“Somos contundentes con los operativos de fiscalización para garantizar que ningún vehículo del transporte público circule al margen de las normas de seguridad”, reiteró el director general de la ATTT, Nicolás Brea Kavasila.
A dos décadas de este doloroso suceso que transformó la conciencia vial nacional, Panamá ha registrado importantes avances en materia de infraestructura y modernización del transporte público.

La evolución del sistema en la ciudad capital experimentó una transformación histórica al dejar atrás la informalidad de los populares ‘diablos rojos’, para dar paso en 2010 a la red MiBus con su flota de Metrobuses, los cuales introdujeron mayor seguridad y estándares de confort y cobro electrónico.
Este proceso de modernización alcanzó un hito histórico con la entrada en operaciones de la Línea 1 del Metro de Panamá en 2014 y la Línea 2 en 2019, ofreciendo un transporte masivo, eficiente y seguro que redefinió la movilidad urbana capitalina. Sin embargo, más allá de la transformación en infraestructura, la verdadera transformación radica en no olvidar las lecciones del pasado; por ello, como parte de este homenaje se realizó el emotivo acto de repintado de los Corazones Azules en la avenida Martín Sosa.

En una jornada de respeto y empatía, familiares de los fallecidos y sobrevivientes de aquel trágico día estuvieron presentes, uniendo sus manos para renovar estos símbolos de vida y memoria sobre el asfalto.
Cada corazón repintado representa un tributo al dolor transformado en esperanza, una muestra de solidaridad con quienes llevan las cicatrices de aquel hecho y un recordatorio de que cada vida en la vía pública debe ser protegida.

